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Iuris 14 octubre 2016

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57 IURIS&LEX 14 OCTUBRE 2016 E xiste a día de hoy una creencia general relativa a que el establecimiento de una custodia compartida no conlleva la prestación de una pensión de alimentos a los hijos, considerando muchos progenitores que si acuerdan o les otorga un juez una custodia compartida no va a abonar alimentos. En todo caso, ya sea en un sistema de custodia u otro, la pensión de alimentos debe ser establecida, seña- lando básicamente cómo se diferencia su prestación de un régimen a otro. En la custodia exclusiva, la pensión de alimentos se abona al progenitor que ostenta la custodia de los hijos. Y su cuantía se establece calculando los gastos de alojamien- to, manutención, gastos escolares, etc., que puedan tener los niños, los cuales deben ser afrontados por los progeni- tores, conforme a los ingresos de cada uno, percibiendo el progenitor custodio la pensión de alimentos de los hijos, cuya cuantía se destina al pago de los conceptos anteriores. Además, puede entenderse como otra forma de prestación de alimentos la atribución del uso del domicilio familiar. Así, en la custodia exclusiva, la atribución del uso del domicilio familiar es por imperativo legal a favor de los menores. Y cuando el domicilio familiar es propiedad privativa del progenitor no custodio, o bien es un bien perteneciente a la sociedad de gananciales, o se encuentra en régimen de copropiedad, si existe pago de hipoteca y demás cargas inherentes a la propiedad -IBI, derramas extraordinarias de la comunidad de propietarios, etc.-, se suele enten- der que esta atribución del uso también se tiene en cuenta como una contribución económica. En la custodia compartida también debe ser establecida una pensión de alimentos, en este caso, a favor de los hijos. Lo que se diferencia de un régimen a otro se encuentra en los párame- tros utilizados para establecer su cuantía, y en la forma en que se debe abonar dicha pensión. En la custodia compartida, la pensión de alimentos ya no es entregada por un progenitor a otro, sino que ambos progenitores deben abonar una cuantía mensual en concepto de pensión de ali- mentos de sus hijos, mediante el ingreso en una cuenta bancaria de una cantidad mensual calcu- lada conforme a los gastos que tengan los menores relativos a la escolaridad, seguro médico pri- vado, etc., Esta cuantía mensual a aportar por cada progenitor a la cuenta bancaria también debe- rá ser establecida conforme a los ingresos que tiene cada progenitor, asumiendo porcentajes dife- rentes, en caso de que existan diferencias salariales entre ambos. En el cálculo o parámetros de esta cuantía mensual no se tienen en cuenta los gastos de alo- jamiento y alimentación, los cuales deberán ser sufragados por cada progenitor cuando los menores se encuentren con ellos. Añadir que en caso de custodia compartida, ya no existe por imperativo legal una atribución del uso del domicilio familiar a favor de los menores, por cuanto lo que prima es el tiempo de estancias de los menores con cada uno de los progenitores, y el uso del domicilio familiar puede ser limitado en el tiempo a favor de uno y otro progenitor, o bien suele acordarse proceder a su venta para liquidar dicho inmueble. Resulta también necesario indicar lo dispuesto en la Sentencia del Tribunal Supremo con fecha del 11 de febrero de 2016, la cual establece que, aun en régimen de custo- dia compartida, el padre debe abonar además a la madre, una pensión de alimentos para ayudar a la madre al pago de los gastos de alojamiento y manu- tención hasta su independencia económica. El funda- mento del asunto estudiado en la sentencia anterior- mente citada se encontraba en la falta de capacidad económica de la madre para poder sufragar los gastos cuando tuviera a sus hijos consigo, al no tener ingre- sos, y que los menores no fueran desatendidos. A pesar de ello, existe también la pensión compensato- ria, la cual se origina por causa de desequilibrio econó- mico por causa de matrimonio, la cual puede o no con- currir, intentando paliar el Tribunal Supremo esa dife- rencia económica existente, mediante el establecimiento en una custodia compartida de una pensión de alimentos a favor de la madre. Dicha sentencia está siendo aplicada ya en los Juzgados de Primera Instancia y, cuando exis- ten diferencias salariales importantes entre los progenitores, se establece una pensión de ali- mentos a favor del progenitor con menos ingresos, y hasta la independencia económica de los hijos, lo que puede generar situaciones injustas, que deberán ser resueltas en nuevos procedi- mientos. Si bien, el fundamento es claro: que los hijos estén igualmente protegidos por ambos progenitores, y sin perjuicio del establecimiento de dicha pensión a favor de la madre, sea una interpretación del Tribunal Supremo, al no existir la obliga- ción de alimentos entre ex cónyuges. En cualquier caso, la pensión de alimentos sí existe y debe ser establecida en un procedimiento judicial de sepa- ración o divorcio, o de relaciones paternofiliales en caso de custodia compartida, ya sea de mutuo acuerdo o de forma contenciosa, por ser una medida derivada de la obligación de los padres de prestar alimentos a sus hijos, y esta obli- gación subsiste hasta que los hijos sean independientes económicamente. Y dicha pensión debe ser cuantificada y establecida conforme a los gastos de los menores y los ingresos de los progenitores. La diferencia se encuentra en los parámetros para calcular los gastos de los menores -al no computar el alojamiento y manutención que serán sufragados por cada progenitor en su tiempo de estancias- y en la forma de efectuar dicho pago. La pensión de alimentos sí existe en la custodia compartida En el cálculo o parámetros de esta cuantía mensual no se tienen en cuenta los gastos de alojamiento y alimentación En caso de custodia compartida, ya no existe una atribución del uso del domicilio familiar a favor de los menores POR PALOMA ZABALGO Socia directora del despacho de abogados Paloma Zabalgo Existe a día de hoy una creencia general relativa a que el establecimiento de una custodia compartida no conlleva la prestación de una pensión de alimentos a los hijos, considerando muchos progenitores que si acuerdan o les otorga un juez una custodia comparti- da no va a abonar alimentos. En todo caso, ya sea en un sistema de custodia u otro, la pensión de alimen- tos debe ser establecida, señalando básicamente cómo se diferencia su prestación de un régimen a otro. En la custodia exclusiva, la pensión de alimentos se abona al progenitor que ostenta la custodia de los hijos. La pensión de alimentos sí existe y debe ser estableci- da en un procedimiento judicial de separación o divor- cio, o de relaciones paternofiliales en caso de custo- dia compartida, ya sea de mutuo acuerdo o de forma contenciosa, por ser una medida derivada de la obli- gación de los padres de prestar alimentos a sus hijos, y esta obligación subsiste hasta que los hijos sean independientes económicamente. Y dicha pensión debe ser cuantificada y establecida conforme a los gastos de los menores y los ingresos de los progenito- res. La diferencia se encuentra en los parámetros para calcular los gastos de los menores. [En familia] ISTOCK

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